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Domingo, 21 de septiembre de 2014 
Reportajes, El Mercurio
Texto ingresaría al Congreso el primer semestre de 2015: Ministro Heraldo Muñoz adelanta su proyecto para modernizar Cancillería
Luego de los intentos fallidos de los tres últimos gobiernos, el secretario de Estado apuesta a que, ahora sí, la iniciativa saldrá adelante. Contempla desde un mejoramiento del 40% en sueldos de quienes ingresen a la carrera hasta la creación de una nueva subsecretaría.
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Matías Bakit R.
Desde hace décadas que existe consenso en los círculos diplomáticos y políticos: la Cancillería necesita modernizarse de forma urgente para responder a las necesidades y al estatus alcanzado por el país en los últimos años. Sin embargo, ninguno de los esfuerzos que hasta ahora se han impulsado ha llegado a puerto.
Lo intentaron Ricardo Lagos y Michelle Bachelet con proyectos impulsados en sus respectivas administraciones, al tiempo que Sebastián Piñera hizo lo mismo en marzo de este año, presentando una propuesta al Congreso a pocos días de finalizar su mandato.
Ahora, en la segunda administración de Bachelet, se hará un nuevo intento. Y el objetivo es ambicioso. En cancillería se espera que a fines de octubre haya un borrador listo para ser presentado a Hacienda y a la Segpres, y luego a la misma Mandataria. Así, según los cálculos del ministro de Relaciones Exteriores, Heraldo Muñoz, la propuesta llegaría al Congreso en el primer semestre de 2015.
Según relata el canciller a "El Mercurio", la labor "no ha partido de cero": la iniciativa -fruto de un trabajo liderado por el embajador Mario Artaza- "toma lo mejor de los proyectos anteriores". La diferencia está en que "hemos sumado la participación de la sociedad civil, de todos los estamentos de la Cancillería y las mejores prácticas internacionales, como las de los ministerios de RR.EE. del Reino Unido, Francia, Nueva Zelandia y Brasil".
En este proceso, Artaza y su equipo han sostenido 16 reuniones con representantes de la sociedad civil, incluyendo ex ministros, académicos y expertos de diversos centros de estudios. Ha habido también 18 encuentros con los distintos gremios de Teatinos 180.
"La Cancillería ha sabido encarar las exigencias y desafíos que se le han presentado, pero tiene una estructura poco ágil y que no responde a las nuevas realidades. Estamos regidos por una normativa promulgada en 1978; es decir, hace más de 35 años. El nuevo escenario mundial, el avance de las tecnologías, la interdependencia económica y el surgimiento de nuevas potencias hacen que la política exterior sea un asunto clave en el desarrollo de los países, y requiere ser abordado con una legislación flexible, moderna, que dé cuenta de esta nueva realidad: la realidad del siglo 21", evalúa el ministro.
Los pilares del proyecto
Para Muñoz, una Cancillería moderna "debe tener la capacidad de responder a los desafíos emergentes y cambiantes, considerando la diversidad de actores e intereses que se manifiestan en el escenario internacional. Es decir, una Cancillería con una estructura ágil y dinámica, con una sólida capacidad de análisis, pero también con una rápida capacidad de reacción".
Para lograr eso, el proyecto de modernización se basa en tres pilares: una nueva estructura, más flexible; una política de recursos humanos más meritocrática, y el mejoramiento en la gestión de los funcionarios.
Diplomáticos especialistas
Según el ministro, la nueva cancillería chilena "deberá tener alta capacidad de análisis y prospectiva". Para ello, se reforzará la Dirección de Planificación Estratégica "con profesionales altamente capacitados".
Este perfil se reflejará, además, en todas las otras áreas del ministerio. "Es indispensable reducir el impacto que ocasiona el sistema de rotación de nuestros diplomáticos, que a veces perjudica la continuidad de las labores en los distintos temas. Nuestra idea es crear una planta de profesionales temáticos, especialistas de alto nivel, que trabajen en las direcciones de Ciencia y Tecnología, Medio Ambiente, Seguridad Internacional, por citar algunas", dice el canciller.
Clave resultará el trabajo de la Academia Diplomática, hoy dirigida por Juan Somavía. "No será solo una preparación de dos años, sino que los diplomáticos recibirán una preparación integral, acorde con los nuevos desafíos, y que sea continua a lo largo de toda su carrera. Además, la Academia hará extensión y capacitación hacia otras reparticiones del Estado que manejan asuntos internacionales", asevera Muñoz.
Acento en lo económico
El canciller resalta que Chile ha sido "exitoso" en establecer una red de acuerdos comerciales con el mundo, que le ha permitido al país "exportar sus productos a una tasa preferencial a 61 naciones, que representan el 85% del PIB mundial". Sin embargo, esos acuerdos "se deben llevar a un nuevo nivel".
Para ello, el proyecto retomará la idea de crear una Subsecretaría de Relaciones Económicas que reemplace a la actual Dirección General. Asimismo, habrá nuevas agregadurías comerciales.
Mejoramiento de sueldos y retiro a los 67 años
Dice Muñoz que "los sueldos de quienes entran a la carrera diplomática tienen que ser más elevados. Hoy son lamentablemente bajos". Dice que un diplomático egresado de la Academia ingresa al ministerio con un grado 16 de la Escala Única de Sueldos: alrededor de un millón de pesos. "Esto es muy bajo, considerando que se trata de profesionales, como abogados o ingenieros comerciales, que ya terminaron una carrera, y en su mayoría tienen estudios de posgrado".
Lo que incorpora el proyecto es un aumento del 40% para los recién egresados. Los dos grados siguientes tendrían también aumentos sustanciales, hasta el nivel de segundo secretario.
Asimismo, se considerará un mecanismo de retiro de los funcionarios de carrera a una edad determinada. Esto ha sido, desde hace años, una de las demandas principales de la Asociación de Diplomáticos de Carrera. Por ahora, la propuesta -que debe ser conversada con la Presidenta- es que el retiro sea a los 67 años. Complementariamente, se pretende ofrecer una "compensación adecuada a cambio de renunciar a la inamovilidad que establece el Estatuto Administrativo para el sector público".
El proyecto buscará que la carrera esté fundada en la meritocracia. Para ello, se eliminarán las antiguas formas de denominación de grados, "permitiendo formas más flexibles de acreditación del personal en el exterior, siguiendo así las nuevas tendencias de numerosas cancillerías".
La reforma, no obstante, no contempla un número fijo de diplomáticos de carrera en las embajadas.
"Los embajadores son cargos de confianza exclusiva de la Presidenta de la República, según la Constitución. Por tanto, hablar de porcentajes o números fijos no es un tema prioritario. Creo que la combinación entre experiencia profesional y conocimiento y contacto político ha sido una opción virtuosa en nuestra diplomacia", argumenta el ministro.
Muñoz agrega que el Gobierno pretende abrir el próximo año una embajada en Guyana -país sede del Caricom- y que se reforzará la presencia en África, con una representación en Etiopía y con la apertura de embajadas conjuntas con países como Brasil y Uruguay.
Ministerio coordinador
En Chile hay muchos ministerios y servicios públicos que desarrollan actividades internacionales o relacionadas con la política exterior. En el proyecto se busca que la Cancillería "esté al tanto de ellas y coopere con esos servicios, velando para que exista una debida concordancia de sus labores con las metas y objetivos de la política exterior", dice el canciller Muñoz.
Se creará, entonces, un Sistema Integrado de Política Exterior, que será dirigido por una Unidad de Coordinación Interministerial, que contará con coordinadores designados en distintas áreas. Asimismo, se reforzará la Dirección de Coordinación Regional, pues "las regiones también ocupan un papel significativo en la política exterior".
Diplomacia conectada
Varios embajadores y diplomáticos han manifestado que la diplomacia chilena debe modernizarse, usar más las redes sociales y conectarse con la gente. El canciller está de acuerdo y asevera que el tema es parte del proyecto.
"La Cancillería debe abrirse al país, contar con una buena estrategia de diplomacia pública, interactuar no solo con la realidad regional o global, sino que dar cuenta de los desarrollos nacionales que tienen impacto externo. La ciudadanía ahora es más participativa, está más empoderada y queremos que las relaciones internacionales sean un factor relevante en ese debate", dice.
En este contexto, pone como ejemplo el plan de contingencia para el Mundial de Brasil, que incorporó herramientas digitales como el registro virtual de viajeros, una cuenta de Twitter y una fanpage .
En esta misma línea se ubica la idea de publicar un Libro Blanco de la Política Exterior Chilena, el cual ha recibido críticas de algunos sectores que consideran podría quitarle flexibilidad a la Cancillería. El ministro lo descarta y afirma que el texto "sería una de hoja de ruta, que defina los grandes lineamientos o directrices que tienen un carácter permanente. Otra cosa son las políticas específicas, que se van ajustando a las necesidades del momento y de cada administración".
"No percibo alarmismo respecto de Chile en países extranjeros"
"La agenda de la Presidenta es intensa, porque la voz de Chile cuenta", afirma el canciller Muñoz, a propósito del viaje a Nueva York de la Mandataria.
"Lo que ha habido es una fuerte demanda para su participación liderando o como expositora principal en eventos de primera importancia. De hecho, ella ha declinado varias invitaciones a actos con otros jefes de Estado o personalidades internacionales por la falta de espacio", relata el ministro.
-La Presidenta estará también en el Consejo de Seguridad, donde el Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, expondrá sobre su decisión de enfrentar al grupo Estado Islámico. ¿Cuál es la posición del país al respecto?
-Evidentemente, Chile condenará el terrorismo del denominado Estado Islámico. Respecto de los denominados "combatientes terroristas extranjeros" que integran el Estado Islámico, la posición de Chile es que el Consejo de Seguridad, en tanto órgano principal responsable por la seguridad y la paz internacionales, debe dar una respuesta contundente.
-¿Qué ha ganado Chile al estar en el Consejo de Seguridad, objeto de permanente crítica por su inacción?
-Al integrar el Consejo, hay acceso a información privilegiada, y se tiene voz y voto en asuntos de paz y seguridad de trascendencia mundial. Los países que lo integran tienen el poder colectivo de enviar fuerzas militares para el mantenimiento de la paz o de imponer sanciones, incluso de carácter militar. Muchas operaciones de paz han salvado vidas. No podemos quejarnos de lo que sucede en la arena internacional si no contribuimos con nuestros puntos de vista, con nuestra influencia limitada, concertándonos con otros países para defender principios fundamentales de nuestra política exterior y de la Carta de la ONU.
-¿Cuánto afectan a la imagen de Chile acciones como el ataque terrorista en la Estación Escuela Militar y las advertencias dadas por distintas embajadas a sus connacionales?
-No creo que el atentado terrorista del Metro afecte la buena imagen de Chile. En los rankings de Naciones Unidas, Chile siempre aparece entre los países más seguros de la región. Las percepciones no cambian de un día para otro por acontecimientos espaciados en el tiempo. Para que cambien las percepciones de un país, deben ocurrir sucesos sistemáticos e impactantes por períodos prolongados, generando un clima de inseguridad permanente. Es importante considerar, además, que las posturas y medidas que adoptan las autoridades también configuran la percepción internacional. Y el Gobierno ha reaccionado rápida y enérgicamente.
-¿Chile ha tomado contacto con esos países que han hecho advertencias, para explicar la situación?
-Sí, lo hemos hecho y algunos han cambiado las observaciones que hacen a sus connacionales. En todo caso, no percibo alarmismo sobre Chile en esos países.