Sala de Prensa
Miércoles 19 de octubre 
Intervención del Subsecretario Fernando Schmidt durante:
Presentación del libro "De los Andes a la Gran Muralla: 40 años de relaciones entre Chile y China" de Cristian Toloza.
El acto se desarrolló en las dependencias del Instituto Cervantes de Beijing.
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Señoras y Señores

 

En primer lugar, deseo agradecer la invitación formulada por el Instituto Cervantes para pronunciar unas palabras con ocasión del lanzamiento en chino mandarín del libro "De los Andes a la Gran Muralla: 40 años de relaciones entre Chile y China", publicación de la Serie Asia Pacífico de la Biblioteca del Congreso Nacional de Chile.

 

Este libro, impulsado por el Director del Programa, señor Cristián Toloza, continúa con una iniciativa iniciada en el 2009, a través de la publicación de una serie de ediciones conmemorativas del establecimiento de relaciones diplomáticas entre Chile y los países del Asia Pacífico.

 

Es así como en el 2009, se publicó por primera vez, una edición alusiva a las relaciones Chile-Japón; a la cual le siguió en el 2010 este libro en su edición en español, coincidiendo con la celebración de los 40 años del establecimiento de las relaciones diplomáticas, el 15 de diciembre de 1970.

 

Tal como señala el señor Toloza, en la introducción del libro, su propósito supera el de servir de guía para hacer negocios en China. Por el contrario, su aporte radica en la visión integral e histórica con que aborda las relaciones chileno-chinas en estos 40 años, con testimonios directos de sus actores, lo que permite al lector captar el contraste de ambas culturas, sus hitos, sus complejidades y el desafío que continúa ofreciendo la gran aventura que es venir a China.

 

Si bien el intercambio comercial es quizás lo más conocido en la relación bilateral, cada cierto tiempo la ópera china o grupos acrobáticos provenientes de distintas provincias de este país nos recuerdan que la relación cultural también está presente y es cada vez más fuerte. A ello se ha sumado el intensivo intercambio de estudiantes deseosos por aprender la lengua chino mandarín y el español, lo que contribuido significativamente a aumentar el conocimiento mutuo, fortalecido la amistad entre los pueblos y generado un "puente invisible" entre China y Chile.

 

Hoy, a casi cuarenta y un años desde el establecimiento de relaciones diplomáticas entre Chile y China, si bien el mundo ha cambiado y ambos países han hecho lo propio, una característica no se ha perdido en el tiempo: la permanente fascinación que China sigue despertando en nuestro país. A lo largo de estos 40 años, nuestro país ha realizado numerosos intentos por llevar a cabo una serie de políticas e iniciativas culturales.

Ya en 1928 el poeta chileno Pablo Neruda, en su primer viaje a Shanghai, cuando era Cónsul en Rangoon, Birmania, plasmó en su poesía sus impresiones de la China imperial.

 

En 1956 el Conjunto Folklórico de China, visitaba por primera vez Chile, mientras la figura del pintor chileno José Venturelli -quien vivió en China entre 1952-1959-, contribuía a dejar una huella en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Beijing, perceptible hasta hoy.

 

En estos últimos años, el papel cada vez más preponderante que ha ido alcanzando China en el mundo -precedido de los asombrosos cambios y reformas económicas que ha sido capaz de realizar internamente desde 1978-, la han llevado a convertirse en la segunda economía mundial, ad portas de alcanzar el primer lugar en los próximos años.

 

Su recuperación de la crisis financiera internacional, iniciada a fines del 2008, ha sido admirable. Como consecuencia de su propio sistema político, rápidamente ha llevado a cabo reformas a su modelo económico, lo cual le ha permitido transitar suavemente desde uno esencialmente basado en las exportaciones, hacia otro que promueve mayormente la demanda interna. Estas medidas, le han permitido mantener en plena crisis financiera, un ritmo de expansión constante, y de las cuales países productores de commodities, como lo es Chile, se han visto favorecidos.

 

Estas consideraciones no son meramente ilustrativas, sino que por el contrario, están íntimamente vinculadas con nuestra relación actual con China, y nuestro compromiso por perfeccionar y profundizar la Asociación de Cooperación Integral que mantenemos desde el 2004.

 

Recientemente, tuvimos la visita oficial del Vicepresidente de la República, Xi Jinping, lo cual nos permitió avanzar en la firma de los protocolos sanitarios para el ingreso de nuevos productos agrícolas chilenos al mercado chino, a la vez que escuchar de primera fuente las propuestas del alto personero chino para en los próximos años avanzar en aquellos sectores donde necesitamos generar mayor vigor e impulso.

 

Chile y Chile tienen grandes coincidencias. Ambos son países en vías de desarrollo con problemas comunes y con el gran desafío de mejorar las condiciones de vida de sus poblaciones.

 

Por ello, la política exterior del Presidente de la República, Sebastián Piñera, ha buscado profundizar nuestra inserción en Asia, y en particular con China, dejando de manifiesto nuestra voluntad política de continuar profundizándolas, perfeccionándolas y ampliándolas, en concordancia con los modelos de desarrollo e intereses comunes que le asisten a ambos países.

 

Creemos que con China podemos abordar la cooperación de forma comprehensiva e inclusiva, incorporando aquellos temas que marcan y continuarán dominando la agenda internacional, como la tecnología, la innovación, la educación, el uso de energías alternativas y renovables, y la seguridad alimentaria, el combate a la corrupción, entre otros.

 

Queremos fortalecer la cooperación y el intercambio en aquellas materias donde sabemos China ha efectuado grandes progresos en los próximos años, como es la ciencia y tecnología; astronomía; y formación de capital humano avanzado en las universidades.

 

 

Señoras y señores

 

Hoy, a casi cuarenta y un años desde el establecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países, observamos que, aunque siempre existirán obstáculos que persistirán en el tiempo y sobre los cuales deberemos lidiar permanentemente- como lo son las distancias geográficas y las barreras culturales e idiomáticas-, la cooperación entre Chile y China para los próximos años presenta amplias perspectivas de desarrollo y ello nos llena de optimismo. El nuevo escenario internacional y el creciente rol de China en el mundo y sus nuevas responsabilidades, serán elementos, que creemos contribuirán a que la Asociación de Cooperación Integral entre China y Chile, se actualice, profundice y ofrezca, sin lugar a dudas, nuevas y amplias perspectivas de desarrollo.

 

Agradezco, la presencia de las altas autoridades aquí presentes y felicito una vez más al Programa Asia-Pacífico de la Biblioteca del Congreso Nacional por esta loable e importante iniciativa.

 

Muchas gracias