Sala de Prensa
Santiago, 11 de Octubre de 2011  
Señor Subsecretario de Relaciones Exteriores de Chile, Embajador Fernando Schmidt:
Palabras con ocasión del almuerzo de despedida al Embajador de España, Sr. Juan Manuel Cabrera
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Señor Embajador Juan Manuel Cabrera y miembros de su comitiva

Señores Embajadores

Señores Directores del Ministerio de Relaciones Exteriores

Señores Miembros de Cuerpo Diplomático

Señoras y Señores:

 

Tal como señaló el Presidente Sebastián Piñera ante las Cortes Generales de España, el 9 de marzo pasado, "en la vida de los hombres y en la vida de los pueblos hay lazos y relaciones que, lejos de romperse o debilitarse por la distancia o por el paso del tiempo, se fortalecen y se agigantan, y eso es lo que ocurre entre España, nuestra madre patria, y Chile".

 

Lo sabemos desde que, tras las naturales turbulencias que siguieron al proceso de independencia, volvimos a reafirmar lazos y vínculos arraigados en la historia, la lengua y la cultura que compartimos. Si un poeta argentino, Oliverio Girondo, pudo decir que "los americanos hemos oxigenado el castellano, haciéndolo un idioma respirable, que puede usarse cotidianamente", también estamos seguros de que esa cultura que heredamos funde lenguaje, literatura, historia y fe en una poderosa identidad común que nos hermana más profundamente de lo que podemos imaginar y expresar.

 

Sobre ese fondo de tradición, crecemos. Y crece notoriamente, desde hace algunos años, la agenda común entre España y Chile, en áreas como educación, innovación, ciencia y tecnología cultura comercio e inversiones, y así se proyecta al futuro.

 

La profundización de esta rica relación bilateral ha sido posible gracias a los esfuerzos de personas como usted, Embajador Cabrera, que han sabido comprender la magnitud del vínculo que une a nuestras naciones, su enorme potencial y, por ende, la importancia de preservarlo y enriquecerlo.

 

Usted arribó a Chile después de una larga trayectoria en su país y en el exterior y ha destacado por su conocimiento y trabajo en el área de Derechos Humanos, a la que vuelve como Embajador en Misión Especial para estos asuntos.

 

Al despedirlo, lo hacemos con profundo agradecimiento por su labor en pos del estrechamiento de la relación bilateral, que se plasmó, entre otros aspectos, en la gran cantidad de visitas de alto nivel y expertos realizadas durante su gestión.

 

Destaco particularmente la visita oficial al Reino de España del Presidente Piñera en marzo pasado. Pudimos entonces constatar una vez más el alto grado de sincronía existente entre ambos países.

 

Entre las numerosas visitas de autoridades españolas a Chile, recordamos con singular aprecio la presencia, en la ceremonia de transmisión del mando presidencial, de Su Alteza Real el Príncipe de Asturias, Don Felipe de Borbón, a quien pronto tendremos la alegría de acoger nuevamente en suelo chileno.

 

Sin duda, el terremoto que asoló Chile el año pasado fue otro de los desafíos que usted debió enfrentar. Quiero destacar y agradecer su papel fundamental en la respuesta temprana y sustancial de España.

 

Demostrando la sensibilidad social que lo caracteriza, usted no sólo se movilizó para que España fuera uno de los primeros países en responder a la catástrofe, sino que contribuyó a la pronta firma del convenio mediante el cual se oficializó la donación de más de 10 millones de dólares por parte del gobierno español a Chile, generoso aporte destinado a mejorar servicios de agua y saneamiento para más de 80.000 personas en localidades rurales golpeadas por el sismo.

 

Tampoco podemos olvidar la donación del Gobierno de España a la AGCI, de un millón de euros, para regenerar el tejido social y las capacidades de gestión en los municipios de Chépica, Lolol y Nancagua, en la Región de O'Higgins, y para poner en marcha del proyecto de reconstrucción de edificaciones públicas en esas tres comunas, otra de las iniciativas en que usted estuvo involucrado.

 

Producto del terremoto, se suspendió el V Congreso Internacional de la Lengua Española, a cuyos preparativos usted se había abocado decididamente, procurando que en dicho marco se produjese la visita de Su Majestad el Rey Juan Carlos. Hoy agradecemos sus esfuerzos, que son un reflejo más de su compromiso con nuestro país.

 

También reconocemos su constante respaldo a las actividades conmemorativas del Bicentenario Patrio y su colaboración por concretar la visita de parlamentarios españoles, incluida la reciente visita del Presidente del Congreso de los Diputados, José Bono, así como la visita de la ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, quien pudo viajar a la zona norte y conocer el Observatorio de la ESO en Cerro Paranal.

 

Recordemos que en reconocimiento a su abnegada labor y a su especial afecto por Chile usted fue condecorado con la Gran Cruz de la Orden de Bernardo O'Higgins, en marzo de este año.

 

Señor Embajador, le deseo sinceramente un feliz retorno a España y mis mejores deseos de éxito en sus nuevas tareas como Embajador en Misión Especial para los Derechos Humanos.

 

Lleve usted el saludo del Gobierno y del pueblo de Chile a las autoridades y al pueblo de España, a cuyo Jefe de Gobierno esperamos recibir con motivo de la próxima Cumbre América Latina y el Caribe - Unión Europea.

 

Le reitero, estimado Embajador, el honor que ha significado para Chile, para los miembros de este ministerio hoy presentes y para mí, su trabajo y dedicación durante estos años.

 

Muchas gracias.