Sala de Prensa
Diario Pulso. Jueves, 28 de noviembre de 2013 
Alfredo Moreno:
"No coincido con el análisis" del programa internacional de Bachelet (...) "las relaciones de Chile con la región están en muy buen pie"
Canciller rechaza las críticas a la política vecinal del gobierno de Piñera. Además, Moreno llama a esperar con mesura el fallo de La Haya con Perú, que podría conocerse en enero.
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Imagen foto_00000004Tres meses y medio, eso es lo que resta para el término del gobierno de Sebastián Piñera, y de no mediar sobresaltos para el fin de la gestión de Alfredo Moreno en la Cancillería, donde aterrizó desde el mundo de los negocios y que dejará con el conocimiento al detalle de la política internacional del país.

En esta entrevista, el ministro de Relaciones Exteriores adelanta algunos de sus planes para después del II de marzo de 2014, como retomar su rol en la fundación Teletón, y se abre a colaborar en lo que sea necesario tras cerrar el gabinete. En clave política y personal, Moreno también entra en el área chica de la contienda electoral en lo relativo a los temas internacionales, y cuestiona algunas ideas planteadas en el programa de gobierno de Michelle Bachelet, como la crítica a la pérdida de vínculos de Chile en la región.

En el comando de Matthei y desde el propio gobierno se ha advertido que hay medidas que ponen en riesgo el crecimiento del país. ¿En lo que respecta a la Cancillería cree que también se pone en riesgo la gestión que usted realizó?

—Yo creo que lo que uno puede enfatizar son las cosas importantes que aquí se han hecho, como seguir avanzando por una línea que Chile tomó hace muchos años. Lo que consideraría lamentable sería que se perdiera una línea que lleva tantos años y eso tiene que ver con un país que decidió ser abierto al mundo, un país que decidió trabajar en materia política en forma muy activa con su región y también en los organismos internacionales en aquellos valores que le parecen fundamentales a Chile, como los derechos humanos y ahora en el Consejo de Seguridad.

En el área internacional del programa de Bachelet dice textual que "Chile ha perdido presencia en la región, sus relaciones vecinales problemáticas, se ha impuesto una visión mercantil de nuestros vínculos latinoamericanos y se han ideologizado las opciones de inserción externa. Ello implicaría un giro radical en la política exterior".

—Bueno, yo obviamente no coincido con ese análisis, pero cuando uno va a las cosas más prácticas veo que hay continuación de algunas cosas.

Más allá de ese texto que no dice muy claramente dónde se nota eso.

En la región, Unasur estaba en marzo de 2010 detenido hace 14 meses en el Congreso chileno en que no se ratificaba el tratado. Nosotros lo empujamos y lo aprobamos por unanimidad, propusimos una cláusula democrática que fue aceptada por todos los países y se convirtió en la cláusula democrática de Unasur. Luego de eso en el caso de Celac, se creó esta organización latinoamericana y Chile pasó a ser su primer presidente, tuvimos aquí la cumbre. Trabajamos en la troika con Venezuela y Cuba que no creo que sean los países más afines en materia ideológica ni económica con Chile. Al contrario, hemos mostrado que Chile puede trabajar sin ningún problema con países que piensan totalmente diferente y manteniendo sus ideas.

¿Es errada la crítica que aparece en el programa de Bachelet?

—Claramente no comparto ese párrafo, pero no es muy explícito a qué específicamente se refiere me parece que hoy día las relaciones de Chile con la región están en un muy bien pie.

Hace dos meses en este mismo diario usted planteó que un gobierno de centro derecha demostró poder tener relaciones de alto nivel con la región y eso parece ser contraproducente con lo que se plantea en el texto del comando de Bachelet.

—Aquí se decía que iba a ser imposible sobrevivir en materia internacional al tener un gobierno de centro derecha, porque solamente los gobiernos de centro izquierda tenían contactos políticos y afinidades políticas con otros países, bueno nosotros hemos demostrado que en materia internacional las relaciones son entre países y nosotros nos entendemos con gobiernos de centro derecha y centro izquierda.

Le parece preocupante la decisión de la Corte de Apelaciones de dar luz verde a conocer los nombres y remuneraciones del equipo de abogados de Chile en el caso con Perú. Estamos hablando de un tema sensible que implica estrategia y seguridad nacional.

—Nosotros hemos planteado un recurso de queja ante la Corte Suprema porque no coincidimos con lo señalado por la Corte de Apelaciones y esperamos que la Suprema corrija esto de forma que el país no se vea perjudicado por esa decisión.

¿En la antesala de un cambio de gobierno teme que el resultado del fallo de La Haya pueda ser utilizado políticamente?

—Tanto Chile como Perú se han comprometido a cumplir el fallo.

Chile y Perú son parte del Pacto de Bogotá y bajo las normas de dicho acuerdo han llevado este juicio en la corte. Terminó lo que podían hacer los países, hoy día estamos esperando el veredicto del tribunal y tenemos este compromiso de ambos países de acatar y cumplir el fallo. Lo que hemos hecho, tanto el gobierno anterior como éste, ha sido llevar esto siempre como una política de Estado, este es un juicio que comenzó el 2008, cuya primera parte fue desarrollada durante el gobierno anterior y luego con el actual. El equipo fue determinado por el equipo gobierno anterior y continuado en éste y lo mismo la estrategia y los puntos de la defensa así que hemos trabajado con los ex cancilleres, hemos tenido también reunión con todos los partidos políticos. En esto no hay dos opiniones de cómo defender mejor el interés de Chile.

¿A meses de un cambio de gobierno no preocupa que puedan exacerbarse los ánimos, cobrarse responsabilidades cruzadas?

— Nuestro énfasis ha sido siempre trabajar completamente unidos y en una perfecta continuidad.

¿Está preparado ya algún plan para poder explicar a la ciudadanía el resultado del fallo, sea positivo o negativo?

—Primero hay que conocer el resultado, pero naturalmente que cuando se conozca haremos todos los análisis que correspondan. Hay que tener presente que este es un fallo en que no hay una corte que esté por encima de ésta. Se trata de un fallo que no tiene apelación, solamente tiene recursos de interpretación, para que explique bien qué quiso decir cierta cosa y un recurso de revisión que tiene una serie de requisitos muy particulares. Lo importante hoy día es esperar con tranquilidad y mesura lo que va a determinar la corte.

 

En clave política y personal

¿Fue muy difícil el paso del mundo de los negocios al de la diplomacia? En esto usted partió de cero, con críticas a su perfil empresarial.

—En primer lugar, ha sido un orgullo y una gran experiencia ser canciller, es una posibilidad de trabajar por el país, de estar en muchos de los temas más relevantes, una tarea muy variada. En la Cancillería no sólo está la relación bilateral con los países, sino además los temas de derechos humanos, de medio ambiente, de seguridad y defensa, también los temas limítrofes.

Creo que algunas de las habilidades que uno desarrolla en la gestión de empresas o de grandes organizaciones acá son útiles, pero más allá de eso acá hay un grupo profesional de gente que trabaja hace muchos años en este ministerio que han sido de enorme ayuda para compensar la falta de experiencia que yo tenía anteriormente

¿De las críticas que hubo al comienzo alguna en particular le dolió? Se lo pregunto porque varios eran los ex cancilleres o ex diplomáticos de la Concertación con los que usted ha tenido que trabajar más de una vez.

—Siento que más bien ha sido al inverso, la suerte de tener un apoyo inmenso, tanto de la población, en las encuestas es lo mejor evaluado y como ministro también he sido extraordinariamente bien evaluado en todo el tiempo que he estado acá y en el trabajo con personas de los distintos sectores políticos hemos tenido un apoyo enorme, tanto de los ex cancilleres como de los partidos políticos. La verdad es que no veo una crítica que sea particular. Alguna persona puede tener una diferencia de opinión sobre un punto de vista u otro, pero me parecen más bien marginales. Lo que noto es una sensación de que ha habido una política de Estado una continuidad en temas importantes con lo que Chile viene haciendo desde hace décadas.

Usted ha tenido una alta evaluación en Adimark. ¿El interés político no llegó en ningún momento con alguna aspiración senatorial o presidencial?

—No, la alta aprobación de lo que se ha hecho obviamente que a uno lo pone contento, satisfecho, pero pienso que el trabajo al cual nos convocó el presidente termina cuando él lo decida o, a más tardar, el 11 de marzo.

¿Tiene pensado a qué se dedicará después del 11 de marzo como volver al mundo privado o a temas que le apasionan como los caballos, por ejemplo?

—La verdad es que no he tenido mucho tiempo de pensarlo. Naturalmente hay ciertas cosas con las que quiero poder reencontrarme. Me encanta el tema de los caballos y el campo, eso sin duda. Hay ciertas cosas que quiero reiniciar, pero no tengo nada en particular previsto sobre qué haré después del 11 de marzo.

¿Algún proyecto pendiente que quiera retomar?

—Hasta antes de estar aquí yo era presidente de Teletón, miembro de su directorio, quiero volver a colaborar con esa institución con la cual me unen muchos años de trabajo y que hace una labor muy importante.

¿En términos más personales el trabajo que desempeñó en la Cancillería le gustó? ¿Volvería a hacerlo, por ejemplo?

—Este es un trabajo extraordinariamente atractivo, tanto por lo que uno está haciendo por Chile como por la posibilidad de reunirse con personalidades muy importantes.

Ha sido un tiempo muy bien utilizado, hemos tenido avances, ha sido una buena experiencia trabajar acá y por supuesto que si tuviera que tomar la decisión de nuevo tomaría la misma. Son pocas las veces en que uno tiene la oportunidad de hacer un aporte al país, de colaborar y devolver al país lo que ha hecho por uno.

Le pregunto porque mucho se ha hablado de la posibilidad de que el presidente Piñera sea candidato el 2017. ¿Si ello ocurriera estaría disponible a volver?

—El tiempo dirá lo que va a pasar el 2017 y qué hará el presidente en esa época, quiénes serán los candidatos. Más allá de eso uno siempre piensa que si puede colaborar en algo, ya sea dentro o fuera del gobierno con el país, uno debe hacer todo lo que esté de su parte.

Entre los planes futuros después del 11 de marzo está la creación de una fundación integrada por varios ministros. ¿Usted estaría dispuesto a participar en ella?

—No sé lo que voy a hacer, pero desde ya estoy encantado de colaborar en cualquier cosa que ayude a que las cosas positivas que se han hecho en este tiempo puedan perdurar.

 

IDEOLOGÍA EN RR.EE.

"Se decía que iba a ser imposible sobrevivir en materia internacional con un gobierno de centro derecha (...) Y nos entendemos con los gobiernos de centro izquierda".

SUS AÑOS EN CANCILLERÍA "Por supuesto que si tuviera que tomar la decisión de nuevo (de aceptar ser canciller) tomaría la misma".

C. DE APELACIONES: LOS SUELDOS DE LA HAYA "Esperamos que la Corte Suprema corrija esto de forma que el país no se vea perjudicado".

"Chile no está dispuesto a regalar una parte de su territorio"

Ministro remarca la postura de nuestro país con el gobierno de Evo Morales en el tema marítimo.

RELACIONES VECINALES "El hecho de que otro país pretenda decir que Chile tiene una supuesta obligación de negociar no lo convierte en mal vecino".

FILTRACIÓN DE TPP "El acuerdo comenzó a negociarse en el gobierno anterior. Ahí se fijaron las reglas de confidencialidad".

DIÁLOGO CON BOLIVIA "Morales ha dicho que estaría dispuesto a reiniciar el diálogo, pero sólo con una propuesta escrita de Chile con un corredor soberano".

ALIANZA DEL PACIFICO "Este es un acuerdo que ha avanzado extraordinariamente rápido. En breve logramos un acuerdo comercial".

PRÓXIMA REUNIÓN ALIANZA "Estamos conversando entre los países para fijar una fecha y si se puede hacer acá (en Chile).

 

Una entrevista de TOMÁS MARTÍNEZ

LE TOCÓ enfrentar un escenario particularmente adverso en la asamblea general de la OEA en Cochabamba el 2011, cuando Bolivia amenazaba con reflotar un acuerdo de 1979 en que los países miembros calificaron el tema marítimo con La Paz como un asunto regional, pero en esa ocasión Moreno se anotó un triunfo luego que los integrantes de la OEA no apoyaran la idea. Ahora, ya casi al finalizar su gestión, y con una demanda presentada contra nuestro país ante la Corte Internacional de La Haya por el gobierno de Evo Morales, el canciller marca los puntos claros en la relación con el país vecino, y es enfático en la política planteada por el gobierno de Sebastián Piñera en el tema marítimo.

Bolivia saludó el triunfo de Bachelet en primera vuelta, han dicho que podría mejorar la relaciones si ella regresa, y que incluso hasta podría retirar su demanda en La Haya. ¿Cómo califica esta serie de gestos?

—Agregaría a esa información que el presidente Morales ha dicho claramente que estaría dispuesto a reiniciar el diálogo, pero solamente si hubiera una proposición por escrito de Chile que incluyera la entrega de un corredor soberano que le diera acceso al Océano Pacífico a través de nuestro territorio, es decir, que hubiera una propuesta concreta de entrega de una parte del territorio chileno a Bolivia. Nosotros hemos sido claros en esta materia desde que el presidente Piñera fue candidato durante todo este gobierno, tanto públicamente como privadamente con el presidente Morales respecto de que Chile no está dispuesto a regalar una parte de su territorio como no lo está ningún país en el mundo. Hay que ser claro en esto, Chile no está dispuesto a regalar una parte de su territorio.

¿Con dos demandas de países vecinos ante La Haya eso de que Chile no es un buen vecino puede ser un slogan que genera impacto en el exterior?

—El ser o no buen vecino respecto de tener diferencias de opinión sobre los límites no tiene relación alguna. El hecho de que otro país pretenda decir que Chile tiene una supuesta obligación de negociar una cierta cosa que Chile considera que no la tiene no lo convierte en mal ni en buen vecino.

Hace algunos días se filtró información sobre el TPP relativa " a Chile en el tema de propiedad intelectual. ¿Qué le parece que ocurra una filtración y también saber qué hay de cierto sobre lo que se supo?

—Este acuerdo se comenzó a negociar en el gobierno anterior en los años 2008,2009 y ahí se fijaron las reglas de confidencialidad, que rigen para todos los países y que indican que los textos no se pueden dar a conocer, así que malamente puedo decir si son o no los efectivos o a qué parte de la negociación corresponden.

Sobre la Alianza del Pacífico se planea una reunión de presidentes en Chile próximamente. ¿Qué pasos vienen?

— Tenemos ya un acuerdo comercial. Este es un acuerdo que ha avanzado extraordinariamente rápido, por lo tanto, en un tiempo breve logramos un acuerdo comercial que incluye la eliminación de todos los aranceles, bienes, servicios, compras públicas, sistemas de solución de controversias, sistemas de facilitación de comercio.

Ese acuerdo está en redacción y la idea es firmarlo en los meses de diciembre, enero en Chile si es posible, así que estamos conversando entre los países para fijar una fecha y si se puede hacer acá. Tendríamos así otro paso importante en unir estas economías.