Sala de Prensa
Santiago 21 de agosto de 2008 
Ha llegado el Momento de Acciones Concretas, de Cooperación y Solidaridad dentro de la Región
Intervención del Ministro de Relaciones Exteriores, Alejandro Foxley R., en inauguración de Seminario Internacional "El Grupo de Río y la Conferencia de Doha sobre Financiación del Desarrollo".
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Muchas gracias por la presentación. Coincido plenamente con la Secretario Ejecutiva de la CEPAL, Alicia Bárcena, en el sentido de que tenemos una oportunidad muy significativa de trabajar juntos a futuro. No hablo sólo en nombre del Gobierno de Chile, sino también representando a los países que recientemente hemos constituido UNASUR.

Uno de los mayores pasos que se han dado es la creación de un nuevo Observatorio Social en la Región, en el cual enfrentamos las Metas del Milenio en su connotación social. Le hemos pedido precisamente a CEPAL que colabore en este esfuerzo, con la recopilación de antecedentes que vamos a llevar a la Cumbre de Jefes de Estado de UNASUR que se va a realizar en Viña del Mar, el 21 y 22 de octubre. De tal modo que esto es sólo un ejemplo de lo que nos gustaría se multiplicara, porque la CEPAL tiene una capacidad técnica, una experiencia de conocimiento, que para nosotros es extremadamente valiosa. Esperamos realmente, Alicia, apoyarnos mucho.

Es importante también que sea el Grupo de Río el que congregó a esta reunión en preparación de la Conferencia de Doha sobre Financiación para el Desarrollo. En la última reunión del Grupo Río, en República Dominicana, lo que llamó la atención de los medios de comunicación fueron los aspectos críticos por la discusión que había en ese momento entre dos países de la Región. Pero, lo que no se reflejó fue la discusión previa del día anterior, donde financiación para el desarrollo fue un tema que concitó planteamientos importantes de fondo, que indicaron que el Grupo supo, desde hace ya algún tiempo, apuntar en la dirección correcta y ver que esta materia había que desarrollarla.

Tiene toda la razón Alicia cuando dice que el texto en su comienzo se motivó en lo que en ese momento era la situación de la Región, pero con el tiempo el escenario cambió significativamente y hoy hay otros temas: Están el sobreendeudamiento, la inestabilidad financiera, la falta de buenas regulaciones en el sistema bancario, que apuntan hacia los países del Norte. Y, por lo tanto, esto es muy interesante, porque se producirá un re-equilibrio de los términos de esta discusión en que esto no se trata de un grupo de países en desarrollo, que están clamando por recibir más ayuda. Aquí de lo que se trata es de construir un sistema financiero internacional común, aceptado por todos.

El Consenso de Monterrey fue muy importante, porque es una declaración de Jefes de Estado que aceptan una real meta cuantitativa en distintos aspectos, entre ellos el de financiamiento del desarrollo.

La comunidad internacional se comprometió a promover un incremento de la ayuda para el desarrollo, destacándose el compromiso de los países desarrollados de avanzar hacia la meta de transferir el 0,7% del PNB con ese objetivo. Este 0,7% sigue siendo una meta deseada. Yo estuve mirando las cifras antes de venir a esta reunión y realmente no es como para aplaudir. Hay países que han seguido creciendo en forma bastante significativa, países desarrollados, y que recién están en el 0,2 ó 0,3 por ciento de ayuda. De tal modo que en Doha es importante insistir en la urgente necesidad de que se cumpla lo prometido, principalmente respecto de los países más pobres, pero sin dejar de lado a los países de renta media.

Creemos también que es conveniente destacar en esta ocasión algo que ojalá se multiplicara. Hay iniciativas nuevas como la UNITAID, mecanismo del que somos fundadores junto con Noruega, Francia, Brasil y el Reino Unido y que ahora ya cuenta con 34 países participantes, y cuyo objetivo principal es luchar contra las pandemias, sirviendo a los países más afectados y vulnerables al SIDA, la Tuberculosis y la Malaria.

UNITAID se basa en un financiamiento estable, predecible e innovador, basado, primordialmente, en impuestos a los pasajes aéreos. Hay que destacar la persistencia y contenido técnico y seriedad de esta oferta, como lo ha resaltado en sus trabajos Ricardo Ffrench-Davis. Destaca también el hecho de que el financiamiento del UNITAID el año pasado alcanzó a 300 millones de dólares y se espera que en 2009 llegue a 500 millones de dólares. Esto es interesante. Esta característica de financiación clara y estable es la que lo ha transformado en un actor central en materia de combate a las pandemias.

Chile ha reafirmado su compromiso con esta instancia, porque es una demostración de acción concreta en materia social. También pensamos que en Doha podríamos promover la relevancia de las nuevas modalidades de ayuda para el desarrollo, por ejemplo, los mecanismos de cooperación sur-sur.

Nosotros vamos a organizar en Chile, en el mes de noviembre, una conferencia a la que estamos invitando a los países donantes de la Región a venir a Santiago para ver qué estamos haciendo y qué podemos hacer mejor. Esto lo haremos con los amigos de Naciones Unidas. También esperamos en el próximo año, tal vez, realizar en Santiago una conferencia regional de preparación de lo que corresponde a la Cumbre Mundial de Cooperación Sur Sur. Ha llegado el momento de acciones concretas, de cooperación y de solidaridad dentro de la Región.

Como mencionaba también Alicia, la Conferencia de Doha sobre Financiación para el Desarrollo no puede dejar de reiterar la importancia de avanzar en la liberalización comercial de los productos de interés para los países en desarrollo, incluyendo particularmente lo relativo al comercio agrícola, como se propuso recientemente en la reunión de la OMC de Ginebra.

También está el tema de "Ayuda para el Comercio", por las mismas razones que he dado. La verdad es que en las negociaciones uno percibe que hay una cierta desigualdad en el apoyo técnico con el que cada país negocia. Hay unos con inmenso respaldo y hay otros que mas bien siguen la corriente de quienes les indican tal o cual curso de acción.

También se debe destacar el valioso aporte de la mediana y pequeña empresa exportadora en economías como las de nuestra región y la necesidad de apoyarlas a nivel nacional e internacional.

Nosotros esperamos que en este seminario se pueda dar un impulso, se generen nuevas ideas para llevar a Doha. Por cierto que además de la crisis financiera emergente, hay otros temas como la crisis ambientaria y otros temas que preocupan a la comunicad internacional en el plano de la energía, cambio climático y todo esto en relación con el financiamiento del desarrollo. Hay países que no van a poder manejar la crisis alimentaria sin un apoyo fuerte de la comunidad internacional.

De tal modo que aquí estamos con temas extraordinariamente desafiantes y donde nosotros tenemos la responsabilidad de llevar una propuesta común a Doha y en un espíritu constructivo para que entre los países industrializados y aquellos en desarrollo se busquen los consensos amplios. Se trata una vez más de insistir en que un orden económico mundial va a ser estable en la medida que sea justo en la distribución de oportunidades a todos los países. Hay que estar dispuestos a hacer ese esfuerzo y estoy seguro que este encuentro, con todos ustedes aquí y la capacidad técnica necesaria, va a significar dar un paso hacia delante muy importante.

 

Gracias.