Sala de Prensa
Jueves 13 de octubre de 2011  
Subsecretario de Relaciones Exteriores de Chile, Embajador Fernando Schmidt:
Intervención en la ceremonia de inauguración de los Laboratorios de Ciencia Antártica "Embajador Jorge Berguño Barnes".
Comparte :

Sr. Arturo Storaker Molina, Intendente Regional de Magallanes y Antártica Chilena
Concejal Sr. Emilio Bocazzi, representante del Alcalde de la Ilustre Municipalidad de Punta Arenas,
Sr. Ulises Morales, representante de la Gobernación Provincial de Magallanes
Vicealmirante Sr. Rafael González, Comandante del Comando Conjunto Austral y Comandante en Jefe de la III Zona Naval.
Comandante de Grupo Sr. Sergio Romero Thiel, representante de la Comandancia en Jefe de la IV Brigada Aérea.
General de Brigada Sr. Luis Felipe Zegpi Pons, Comandante en Jefe de la V. División de Ejército y Guarnición Militar Austral.
Dr. José Retamales Espinoza, Director Nacional del Instituto Antártico Chileno
Señores Directores de Servicios Regionales.
Representantes de la comunidad Científica y mundo empresarial
Funcionarios del Instituto Antártico Chileno.

 

Muy buenas tardes.

 

Es para mí un gran honor haber sido invitado por el Instituto Antártico Chileno para encabezar la ceremonia de inauguración de su nuevo Edificio de Laboratorios Antárticos "Embajador Jorge Berguño Barnes". Estas modernas instalaciones son el reflejo del excelente trabajo que día a día llevan a cabo todos los funcionarios del INACH.

 

El Tratado Antártico, del cual 28 Estados forman Parte en calidad Consultiva y otros 20 como Adherente, estableció en 1959 que la ciencia sería la principal actividad a desarrollar por el hombre en el Continente Antártico. Hoy, 52 años más tarde, vemos con agrado que la actividad científica internacional ha aumentado de manera exponencial. Nuevas áreas de investigación, como la bioprospección, que el día de ayer no estaban en la imaginación ni de los más avezados, hoy son parte del trabajo cotidiano de muchos países con presencia Antártica.

 

En línea con el contexto internacional, la actividad del Instituto Antártico Chileno se ha visto robustecida durante los últimos años. Ello se ve reflejado en el hecho que desde el año 2005 a la fecha se ha cuadruplicado el número de proyectos que se ejecutan anualmente. Durante la temporada 2010 - 2011 fue posible apoyar a un total de 55 proyectos, de los cuales 34 se materializaron en la Antártica y 21 trabajaron en base a muestras previamente recolectadas, constituyendo un record para la actividad científica antártica nacional. Del mismo modo, durante los últimos 4 años se han realizado la misma cantidad de publicaciones internacionales de estándar ISI que durante los 25 años precedentes. Es precisamente esa tendencia la que se busca potenciar hoy al inaugurar las nuevas dependencias científicas del INACH. Este estupendo edificio, que cuenta con un espacio aproximado de 300 metros cuadrados construidos, albergará en sus tres pisos un laboratorio de paleobiología antártica y patagónica, un laboratorio de microbiología, una colección de paleontología antártica y patagónica, una sala de reuniones, una sala para tesistas, un laboratorio de biología molecular, un laboratorio de bioquímica, una sala de microscopía y una sala de geles, robusteciendo las capacidades del país en el desarrollo de la ciencia antártica.

 

Gracias a sus características geográficas y logísticas, Punta Arenas se ha convertido en puerta de entrada hacia la Antártica. Actualmente 15 países utilizan a esta ciudad como ruta de acceso a dicho continente, posicionándola como un referente científico relevante a nivel internacional. Como se señaló, el Tratado Antártico establece que la cooperación científica internacional es el pilar fundamental del Sistema Antártico. En ese sentido, los nuevos laboratorios del INACH serán también una contribución a la comunidad científica internacional, ya que estarán al servicio de los diversos programas antárticos nacionales, permitiendo aumentar la cooperación que actualmente ofrece nuestro país.

 

Los laboratorios que hoy tengo el honor de inaugurar llevarán el nombre de una de las figuras más ilustres de la diplomacia chilena, el recientemente fallecido Embajador Jorge Berguño Barnes. Don Jorge, como era conocido en su querida Cancillería, dedicó casi 60 años de su vida al servicio diplomático y a los intereses del país. Fue un hombre generoso, cálido, divertido, culto, simpático, inteligente y solidario. En el INACH se desempeñó como Subdirector entre 1997 y 2003. Posteriormente, hasta su fallecimiento el pasado 7 de mayo, cumplió funciones como Jefe de la Unidad de Coordinación del INACH en Santiago. Participó en diecinueve ocasiones como delegado de Chile ante las Reuniones Consultivas del Tratado Antártico, muchas de ellas como Jefe de Delegación; en Reuniones de Expertos del Tratado Antártico; fue Presidente de la Comisión de la Convención para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos, asistió como delegado a las reuniones del Comité Científico de Investigaciones Antárticas, SCAR; fue Vicepresidente del Consejo de Administradores de Programas Antárticos Nacionales, COMNAP; participó en varias oportunidades en las reuniones de los Administradores de Programas Antárticos Latinoamericanos, RAPAL; y en una larga lista de otros encuentros internacionales.

 

El Embajador Berguño era un apasionado del tema antártico. Destacó como un negociador elegante y sincero en las Reuniones Consultivas del Tratado Antártico. Tuvo una sobresaliente participación en la redacción y negociación del Protocolo al Tratado Antártico para la Protección al Medio Ambiente del año 1991. Jugó un rol fundamental en la redacción de la Política Antártica Nacional del año 2000. Don Jorge fue un gigante en materias antárticas por muchos años, y como tal era reconocido por los delegados de todos los países. En su figura Chile tuvo el privilegio de contar con una eminencia de primer nivel internacional en asuntos antárticos. Al momento de su fallecimiento, se encontraba preparando, en conjunto con el entonces Departamento Antártico de nuestra Cancillería, un proyecto de ley que incorporara a la legislación nacional los principales instrumentos internacionales del Sistema del Tratado Antártico.

 

Muchas veces quisimos hacerle un homenaje en vida, pero él constantemente rehusaba los reconocimientos. Pensaba que eran una forma de despedida y él deseaba continuar trabajando. Por estas razones, y por muchas otras que sería largo enumerar, considero que bautizar a los nuevos laboratorios del INACH con su nombre, constituye un merecidísimo homenaje a su persona y su trabajo, a la vez que contribuye a preservar su legado para las futuras generaciones.

 

Para finalizar, permítanme aprovechar esta gran audiencia para referirme brevemente a la reedición póstuma del libro "Las 22 vidas de Shackleton", del Embajador Jorge Berguño. Como les indicaba, don Jorge fue un hombre excepcional, atento a múltiples ámbitos del quehacer intelectual. Prueba de ello es esta reedición ampliada de su libro, publicado por primera vez en 1985. En él, don Jorge, siempre ávido de nuevos enfoques y conocimientos, nos entrega una versión enriquecida, actualizada y sólidamente documentada del naufragio y rescate de la expedición de Sir Ernerst Shackleton por la escampavía Yelcho de la Armada Nacional y su Comandante el Piloto Luis Alberto Pardo Villalón. Uno de los nuevos capítulos hace referencia a un texto inédito de Shackleton sobre la aventura polar, del cual me gustaría leerles un fragmento:

 

"Quisiera agregar algunas palabras sobre los requisitos que considero necesarios para ser explorador polar, y los mismos requisitos, tal vez en menor grado, son necesarios para que el paso de cada hombre por este mundo sea un logro. Pongo estas cualidades en el orden que las considero más esenciales:

 

Primero, OPTIMISMO. Estar contento cuando al salir de un saco de dormir congelado a una temperatura de 40 grados bajo cero, y sentir que a pesar del frío que hace, podría hacer aún más frío; a pesar de lo pesado del trabajo diario, podría ser aún peor. Darse cuenta que la meta, a varios cientos de millas más allá, existe; y que sólo requiere esfuerzos para alcanzarla; así también es en la vida de mis lectores.

 

Segundo, PACIENCIA. Pienso que debe haber un gran volumen de paciencia en el capital de un explorador. Rara vez he visto comenzar bien un día que no tenga dificultades que requieren una infinita paciencia. El sol de la mañana puede desaparecer en una hora dejando ver sólo una muralla impávida de nieve blanca junto al pesado sendero que hay que abrir. Puede levantarse una ventisca debiendo el grupo permanecer, tal vez por cinco días consecutivos, dentro de sus helados sacos de dormir mientras el viento vuela a su alrededor y los valiosos alimentos desaparecen [...]. En estos momentos hay que tener paciencia, y la paciencia es recompensada; la ventisca desaparece, el sol brilla, y montañas y tierras nuevas se levantan ante nuestros ansiosos ojos [...]. Lo mismo le sucede a usted en su vida diaria. En los negocios existen problemas que requieren la misma cualidad. En realidad esta cualidad llamada paciencia es valiosa en la casa o lejos de ella, más allá de los límites de la civilización.

 

Tercero, IDEALISMO. Junto al idealismo pongo la imaginación y la imaginación es una de las mejores cualidades que un hombre puede tener. Suaviza los caminos pedregosos y nos permite sentir que las dificultades están hechas para ser sobrepasadas y que más allá de la dificultad está la recompensa y la apreciación de nuestros compañeros.

 

Finalmente menciono al VALOR. Lo pongo al final porque lo considero como un derecho común, innato al hombre. En toda mi experiencia como explorador sólo he visto a un hombre faltar en relación al valor que el momento lo requería. Lo que desgasta son los largos meses de ansiedad. Y el verdadero valor nunca se necesita tanto como en las regiones polares [...]. Pero también en las ciudades llenas de gente o en los campos, y en todos los quehaceres de la vida, se requiere valor para ponernos a prueba de las dificultades que surgen de la tentación de seguir un camino fácil".

 

Con estos fragmentos, tan atingentes a nuestra vida diaria, damos por lanzada la nueva versión del libro "Las 22 vidas de Shackleton" del fallecido Embajador Jorge Berguño. Invito a todos los presentes y a quienes se interesen en la temática antártica a conocerlo y a internarse en una de las más grandes aventuras antárticas del siglo XX.

 

Muchas gracias.