Sala de Prensa
Entrevista El Mercurio. Domingo, 20 de enero de 2012 
Canciller Alfredo Moreno en la víspera de la cumbre CELAC-UE:
"Es un buen momento para mostrar lo que es Chile ante más de 40 jefes de Estado"
Asegura que pese a las diferencias ideológicas, Chile, Cuba y Venezuela han funcionado armónicamente como actuales líderes de la comunidad de países de la región. Le desea una pronta recuperación a Hugo Chávez y entra también en política contingente.
Comparte :

    Imagen foto_00000002Por M. SOLEDAD VIAL

Américo deja su oficina momentos antes de esta entrevista. El cantante chileno junto a la peruana Damaris pidieron su apoyo para "Vientos de amistad", el festival que harán en mayo, en plena frontera, y que quiere escribir una nueva historia entre ambos países a meses del fallo en la Corte de La Haya.

En la madrugada, el canciller había aterrizado desde la Antártica donde junto al Presidente Pinera y al Consejo antartico que preside, delinearon una estrategia para profundizar la soberanía chilena y su ventajosa cercanía, convirtiendo a Punta Arenas en su "puerta de entrada" con los escasos 800 kilómetros que la separan del helado continente.

Al terminar, partiría raudo a Viña del Mar para comer con el Presidente y algunos ministros antes del consejo de gabinete que abordó la agenda del gobierno, en la cual la cumbre CELAC-UE y sus 40 Mandatarios latinoamericanos y europeos visitantes marcan uno de los hitos internacionales más relevantes del año.

También en la de Alfredo Moreno, que vivirá días agitados como anfitrión de estos eventos en los que ha trabajado desde hace dos años, además de las tres visitas oficiales que realizarán la Canciller alemana, Angela Merkel; y los Presidentes de España y Finlandia, Mariano Rajoy y Sauli Niinistó, respectivamente.

Será por los intensos días que le esperan o por su entusiasmo tras la emotiva arenga que acaba de escuchar del propio Mandatario al recordar la elección que lo llevó a La Moneda, que en una distendida conversación en la terraza de su oficina, habla por primera vez de política; de su visión del gobierno, de la contienda electoral y de su futuro después de marzo de 2014.

 

¿Qué objetivos se ha fijada Chile, como organizador de estas cumbres?

El CELAC, que cumple su primer año es el objetivo más importante. Es primera vez que los países de América Latina y el Caribe tienen una organización común yes un privilegio para Chile presidirla y echarla a andar. El tema central de la cumbre con la UE serán las inversiones que pretendemos sean sustentables ambiental y socialmente.

Europa es el principal inversionista en nuestro continente y América Latina vive uno de sus mejores momentos en las últimas décadas con crecimiento y posibilidades de invertir, pero también comenzando a sentir los problemas que tenemos en el camino al desarrollo.

 

¿Cómo le sacará partido Chile a la presidencia de esta cumbre?

Es un buen momento para mostrar lo que es nuestro país ante más de 40 Jefes de Estado. Esta cumbre se desarrolla considerando "retiros" para que los Mandatarios reflexionen y conversen de forma directa.

Es la culminación de un trabajo de dos años, precedida de cumbres de la sociedad civil, ambientalistas, energía, ministros de Hacienda, etc. Acabamos de terminar la del Poder Judicial y tendremos la parlamentaria y la académica, además de otra con más de 500 empresarios de primer nivel. Todo eso concluirá con una declaración de carácter político y un plan de acción en temas prácticos como la inmigración y sus consecuencias previsionales, sociales y de salud.

 

Dada la situación económica y social que vive Europa, ¿qué quiere potenciar en esta relación?

Europa sigue siendo la principal economía del mundo, el principal inversionista en nuestro continente y el segundo socio comercial. En su camino al desarrollo nuestros países requieren de mucha ciencia y tecnología que ellos tienen en sus universidades y empresas. Precisamente porque están en un momento difícil, América Latina se ha vuelto mucho más interesante. Antes la relación era básicamente de cooperación desde Europa y, guardando las distancias, hoy está comenzando a ser de mucha mayor simetría.

 

¿Qué discurso tendrá Chile hacia los europeos?

El Presidente ha fijado como objetivo que Chile sea desarrollado al fin de esta década, para lo cual hay que seguir creciendo al 6%, generar inversiones con respeto del medio ambiente y las comunidades, para eso necesitamos educación y tecnología de otros paisas. Es un buen momento para invitar a los empresarios y empresas a invertir en nuestro país.

 

¿Están en capacidad los europeos de responder a esa invitación? 

Sí, con mayor razón que nunca hoy las universidades europeas están interesadas en atraer alumnos latinoamericanos, las empresas en utilizar aquí sus capacidades y crecer. El símbolo de la mano Por eso ideamos el símbolo de la mano y el eslogan "Apuntando alto" para ambas cumbres que toma el ejemplo de la astronomía para mostrar la enorme oportunidad que ahí tiene Chile gracias a sus cielos transparentes y que requiere de la tecnología, conocimiento e investigación que tiene la UE para concretarse. Mezclando ambas capacidades podemos generar oportunidades mutuas.

 

En lo político, ¿cuál será la propuesta de un bloque latinoamericano tan heterogéneo en sus modelos económicos y políticos?

En nuestro continente hay grupos de países con modelos muy distintos al chileno y otros muy similares, al igual que la diversidad que existe en Europa, pero hemos aprendido que hay una cantidad enorme de cosas en que colaborar para beneficio mutuo. Nuestra relación es con los Estados que a diferencia de los gobiernos, sus objetivos e intereses son permanentes.

 

¿Qué evaluación hace de este primer año, y de la presidencia que Chile comparte con Venezuela y Cuba?

La troika está integrada por Venezuela, Cuba y Chile, lo que sorprende mucho a algunas personas, pero los cancilleres hemos viajado juntos a China, a múltiples encuentros en la ONU y no hemos tenido ninguna dificultad, avanzamos muy bien. Por eso no veo que con Cuba en la presidencia pro tempore no siga igual.

 

Con las reacciones encontradas que Cuba genera en el mundo, ¿su presidencia jugará a favor o en contra de posicionar ese bloque?

Ellos tienen una diplomacia muy profesional. Al final, la presidencia depende de cómo funcione el conjunto y veo un enorme ánimo de todos los países en que la organización funcione bien.

 

Como anfitrión, ¿cómo manejará un tema latente y controvertido como la enfermedad de Hugo Chávez? Esperamos que el Presidente Hugo Chávez se mejore y su tratamiento médico surta efecto. Venezuela estará representada por un miembro de alto nivel de su gobierno.

 

¿Y respecto al anuncio de Evo Morales, quien planteará nuevamente la demanda de Bolivia por una salida al mar? De la misma manera que en todos los foros que el Presidente Morales ha planteado el tema. La posición de Chile es muy clara; no tenemos diferencias limítrofes con Bolivia, los límites se fijaron hace más de 100 años en un tratado conocido, respetado y utilizado por Bolivia todos los días, porque es el mismo que le dio los derechos de libre tránsito. Chile ha cumplido fielmente sus obligaciones, incluso le ha concedido beneficios que van más allá de las exigencias asumidas en el tratado, teniendo siempre una disposición absoluta a dialogar para hacer más eficiente el libre tránsito por el cual sale al mar, buscar el mutuo entendimiento para beneficiar el desarrollo de ambos pueblos. La región, reunida en la Asamblea General de la OEA en Bolivia manifestó de manera unánime que se trata de un tema que corresponde tratarlo en forma bilateral.

 

¿Puede también irrumpir en esta cumbre el fallo pendiente por la demanda peruana contra Chile en La Haya?

Para nada. La relación con Perú está en muy buenos términos, de hecho el canciller peruano vendrá de visita el 24 de enero. Estamos buscando todas aquellas actividades que permitan que el fallo sea recibido en la mejor forma posible por ambos países.

 

En ese sentido, ¿le preocupa un cierto triunfalismo que se instaló en Chile tras la fase oral del juicio?

Los alegatos orales fueron importantes porque demostramos que podíamos exponer nuestros argumentos con altura de miras, con la dureza propia del lenguaje jurídico, pero observando el respeto que merece cada país, y permitieron que los ciudadanos de ambos países conocieran los fundamentos de ambos. Más que triunfalismo veo tranquilidad, porque se ha hecho lo que correspondía con claridad, profesionalismo y dedicación; la posición de Chile ha quedado bien presentada y cimentada.

 

¿Cómo ve este último año de gobierno?

Al celebrar tres años de la elección, el Presidente nos expuso lo que se lia hecho en este tiempo, y los resultados son impresionantes: Chile tiene una de las tasas de crecimiento más altas del mundo, de empleo, las remuneraciones suben terminaron las largas listas de espera del AUGE, la pobreza está disminuyendo, y va mejorando la distribución del ingreso, todas metas muy difíciles y que, cuando las propuso, se consideraron popu listas. En mi ámbito, espero sacar el proyecto de modernización de la Cancillería y que tengamos una diplomacia más fuerte, eficiente y motivada.

 

¿Por qué ese bienestar no se ha traducá do en adhesión?

Uno esperaría que se tradujera en adhesión pero eso está cambiando. No se trata sólo de cifras o indicadores; la gente está comenzando a sentir ese bienestar en su vida personal y a darse cuenta que este es un gobierno inmensamente realizador. Cuando miren hacia atrás, verán que en cuatro años mejoraron en casi todos los indicadores económicos, sociales y humanos, incluso políticos, con mejores instituciones.

 

¿Sería un fracaso que, después de esperar 20 añas, la centroderecha tuviera un solo período de gobierno? Aspiramos a tener un segundo gobierno para continuar estas políticas exitosas; la centroderecha tiene una enorme posibilidad de reelegirse. El triunfo del Presidente fue muy excepcional. La centroderecha ha estado muy pocas veces en el gobierno, pero hoy la alternancia es una realidad.

El próximo gobierno tendrá también que ser muy bueno, porque si no, la gente lo cambiará.

 

¿No hay dramatismo, entonces, en que la Concertación vuelva al gobierno?

Este gobierno ha demostrado que se pueden cambiar muchas cosas y que quien gobierna hace la diferencia. No da lo mismo; hoy está en juego el futuro de Chile.

 

¿Le preocupa la debilidad de los dos candidatos de la Alianza en las encuestas frente a la ex Presidenta Bachelet? Las elecciones están comenzando, pero el apoyo de la oposición es mucho más bajo que el del Gobierno. Sin embargo, tiene una candidata que está muy bien considerada en las encuestas. Veremos el resultado cuando ambas cosas se junten y la gente compare; queda mucho por decir.

 

Usted cambió el mundo de los negocios por el público. ¿Se quedará o volverá a la empresa en marzo de 2014?

En el sector privado, me sentía muy realizado y cómodo, me gustaba mucho, pero esta experiencia ha sido una posibilidad que agradezco al Presidente. Es un honor y un privilegio que provoca una satisfacción muy grande. Es distinto trabajar por el país. Mi labor termina a más tardar en marzo del próximo año.

 

 ¿Concuerda con quienes acusan a los empresarios de ser los peores críticos del Gobierno?

Como ciudadanos, votan en las elecciones y tienen las más diversas opiniones; como empresarios, votan con sus inversiones y los números son elocuentes: US$ 24.000 millones invertidos en los últimos 11 meses es un récord en la historia.

 

¿Le han incomodado decisiones como la reforma tributaria, que sí molestan a otros miembros de la Alianza, como el senador Novoa o el ex ministro Büchi?

Para nada. Este gobierno está logrando cifras de crecimiento que Chile había perdido hace muchos años. Era fundamental volver a crecer y también sentar las bases para seguirlo haciendo en el futuro, con inversiones.

 

¿Pero cree que a este gobierno le ha faltado defender el ideario déla centroderecha?

Conozco las ideas de quienes han planteado esto y las diferencias son pequeñas. No es lo mismo estar en un instituto que a cargo de un gobierno que debe administrar mayorías parlamentarias, situaciones sociales y posibilidades reales de hacer cosas. No hay duda que este gobierno ha empujado las mismas ideas que ellos comparten.

Estamos hablando de un país que ha tenido una enorme capacidad de progresar y veo el interés y reconocimiento que eso genera en el mundo.

"Lo que sí nos falta como país es que, tal como lo hemos consensuado en RR.EE. para tratarlas como una materia de Estado, hay otras que también requieren acuerdos similares como energía educación y los pueblos originarios. Son temas permanentes, más allá de cuatro años, y que necesitan de un apoyo grande y transversal".