Sala de Prensa
Viernes 13 de mayo de 2011  
Discurso del Subsecretario Schmidt al inaugurar seminario regional sobre Documento de Montreux
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Sr. Embajador, Theodor Winkler. Director del Centro de Ginebra para el Control Democrático de las Fuerzas Armadas (DCAF).


Sra. Embajadora Yvonne Baumann, Embajadora de Suiza.


Señores y Señoras delegados, representantes de instituciones nacionales.


Tras la caída del Muro de Berlín el mundo ha presenciado cambios trascendentales y que han permitido la aparición de múltiples y nuevos actores en el orden mundial. Junto a lo anterior, los requerimientos relacionados con la seguridad también se han complejizado y ha surgido una suerte de "privatización" de los conflictos armados, por medio de la externalización a empresas privadas de algunas funciones que anteriormente eran propias de los Estados.


La emergencia de nuevos fenómenos globales en la Seguridad Internacional nos obliga a estar atentos a los cambios y a reaccionar a éstos de una manera efectiva y adecuada. En el caso de los conflictos armados y ante la multiplicidad de nuevos factores que marcan su desarrollo, vemos como en los conflictos armados en Iraq y Afganistán, las compañías privadas de seguridad han tomado un papel cada vez más protagónico y que no podemos ignorar.

Ante este escenario, la comunidad internacional cuenta con el Documento de Montreux sobre las obligaciones jurídicas internacionales pertinentes y las buenas prácticas de los Estados en lo que respecta a las operaciones de las empresas militares y de seguridad privadas durante los conflictos armados. Este instrumento se constituye como el primer esfuerzo que establece reglas para el desarrollo de sus actividades en base a principios del Derecho Internacional Público y particularmente del Derecho Internacional Humanitario y de los Derechos Humanos.


Chile adhirió a este documento el 6 de abril del año 2009 confirmando nuestro interés en profundizar nuestra acción en el ámbito multilateral y particularmente en aquellos temas que involucran el respeto a los derechos humanos y la protección de las personas en situaciones que amenazan su integridad. Nuestro país, en conjunto con Uruguay y Ecuador son los únicos Estados de América Latina que hasta el momento han firmado este documento.


El Documento de Montreux, cuyos contenidos y alcances serán analizados en este encuentro, recoge la necesidad de contar con un marco que establece reglas claras para el desarrollo de sus actividades y el respeto a la legislación en base a principios universalmente reconocidos. Adicionalmente, las "buenas prácticas" allí sugeridas nos orientan y nos permiten establecer ejes que faciliten diseñar las políticas y estrategias nacionales sobre este tema.


En el caso de los conflictos armados y la intervención de empresas privadas, creemos que no podemos quedar indiferentes ante aquellas situaciones que vulneran el orden y la legislación establecida, afectando principalmente a civiles inocentes y comprometiendo su desarrollo económico y social. En este sentido Chile mantiene un compromiso irrestricto con el respeto a los derechos humanos y al auxilio de las víctimas en concordancia con normas del Derecho Internacional, en particular los Derechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario.


Adicionalmente, debemos considerar aquellas situaciones relacionadas con el respecto a los derechos de quienes trabajan en estas empresas. Muchas veces los empleados de estas compañías se ven sometidos a condiciones extremas a violaciones de sus contratos de trabajo y a situaciones que ponen en riesgo su integridad como trabajadores.


Considerando lo anterior, la realización de esta conferencia regional nos permitirá compartir experiencias con respecto a la situación de estas compañías, sus participación en conflictos armados y los desafíos que esto conlleva.


Quisiera agradecer al Departamento Federal de Asunto Exteriores de Suiza, al Centro de Ginebra para el Control Democrático de las Fuerzas Armadas (DCAF) y al Comité Internacional de la Cruz Roja. Estas instituciones han sido piezas fundamentales en el diseño de este documento y en su difusión.


Asimismo, quiero agradecer a estas instituciones por elegir a Chile como sede de este encuentro, que busca compartir experiencias y abordar los desafíos sobre las actividades de compañías de seguridad privadas en conflictos armados y desde una perspectiva regional, considerando a América Latina como un espacio adecuado para el debate sobre la participación de las empresas de seguridad privadas en el caso de un conflicto armado, en desastres naturales o en los sectores productivos.


Finalmente, quisiera agradecer a las delegaciones participantes, a los expertos y a las instituciones nacionales que han comprometido su participación en este seminario. Les deseo un trabajo fructífero y espero que las ideas que aquí se expongan, nos permitan establecer contactos y redes de intercambio de información que puedan proyectar el trabajo a futuro sobre este tema.